miércoles, 3 de abril de 2024

Arcoiris

Definitivamente, hoy no es un día arcoiris. No puedes tener arcoiris sin lluvia, o sin sol.

Hoy es más bien un día triste. No voy a decir que para eliminar del calendario, porque ningún día es en vano. Pero sí que igual se puede ir un poco a tomar por culo, sinceramente. Algo así como: "Disculpe, es que a usted le toca al final de la cola".

Aunque el problema es solamente mío, de nadie más. De mi forma de interactuar con el mundo. A veces me gustaría saber aburrirme, hacer las cosas sencillas, verme desde fuera como esa señora del montón que no tiene interés por mejorar ni curiosear.

Pero no, a la señorita le gusta explorar mundo. Le gustan las nuevas experiencias, y reír, llorar... Vaya, quizá sea eso lo que se necesita para el arcoiris: una sonrisa y una lágrima. Aunque sean de mentira.


sábado, 16 de marzo de 2024

El truco

 Esta vez no he podido parar la energía. Ha venido hacia mí con una fuerza tremenda y es posible que me haya hasta mareado por culpa de ello.

Cuando te bajas de esa atracción y tienes una sensación de resaca sin haber bebido una gota de alcohol.

Cuando te tiras con parapente y te dicen si quieres bajar más rápido, en forma de barrena. Y cuando llegas al suelo después de ver azul, verde, marrón, verde, marrón, azul piensas que si te metes algo en el estómago no vas a poder sostenerlo dentro.

Un poco así es la sensación. Pero estoy en tierra, he bajado de la atracción. Ahora sólo debo encontrar el camino de vuelta a casa.

sábado, 17 de diciembre de 2022

Conversaciones profundas

 Hacía tiempo que no me quedaba tan tocada. Es posible que hiciese demasiado tiempo sin que me sintiera tan afectada por los sentimientos de los demás. Es difícil a veces dejarme ser vulnerable, pero eso a la vez te permite ser tocado por personas maravillosas.

La magia no puede llegar a aquellos lugares que tienen las puertas cerradas.

viernes, 5 de junio de 2020

Regalo

No se puede regalar la luna, ni siquiera comprarla o venderla. No se puede regalar el mar, con sus olas y su espuma; ni se puede regalar el aire que respiras. No se puede regalar una sonrisa, que se escapa entre tus labios...

Se acabó la magia

Se acabó la magia. Estoy saturada. Tengo problemas para organizarme y hacer lo que quiero. Quizá haya llegado el punto de empezar a distanciarme de algunas cosas.
Necesito desengancharme de esa droga que se llama socialización, me consume y me deja cansada.
En el fondo me lo busco yo misma.

Aprendizaje constante

Han pasado dias desde que escribí mis últimas palabras y en realidad es posible que se hayan resuelto la mayoría de dudas que habia planteado como juego en mis entradas. Pero no os había contado nada porque me apetecía reírme un tiempo mientras escribía lo siguiente..

Cuando dejas que la rutina envuelva los acontecimientos diarios, nada parece excepcional y todo se normaliza. Sí, un traje gris, mi color favorito. ¿Y qué?

Qué difíciles son las relaciones personales!, diría yo. Pero no es cierto, a mí me parecen bastante simples. Y la simplicidad de las cosas está en saber que lo que hacemos hoy por impulsos tendrá consecuencias que quizá mañana no podamos borrar.  ¿Qué nos empuja a ser tan impulsivos? ¿Nos creemos invencibles? ¿Nuestro ego se aburre? No se puede caminar por la pasarela de la estabilidad pegando botes. No se pueden tirar los dados si no estamos dispuestos a jugar; si cuando vayamos perdiendo la partida nos levantaremos dando un golpe en la mesa y desmontando el tablero. Si se juega se ha de jugar hasta el final.

Yo me he tumbado estos días en el sofá de la felicidad para ver como otros juegan sus partidas. Yo no pienso dejar nada en manos del azar. Cuando juegue, lo haré de verdad.

Recuerdos...

Cada cierto tiempo, quizá 3 años, uno vuelve a notar como se agitan cosas dentro de sí. A veces me pregunto si todo el mundo permanece impasible a los recuerdos o si los demás también son cíclicos, como yo. Soy una maldita espiral sin final...