lunes, 12 de agosto de 2013

Lunas que se encuentran


Soñé. Soñé que se hacía de noche y todo quedaba bañado por una tenue luz. Las estrellas se veían pequeñas y brillantes; parecía que bailaran al son de un conocido vals a mi alrededor. En esa profunda noche soñé que tenía una amiga, una amiga que no se atrevía a mostrarse y que permanecía oculta tras un manto negro.
 
Conseguí sacarla de allí. Me costó mucho, su miedo a la exposición la ponía nerviosa. Conseguí que diera el primer paso, conseguí que bailase con las estrellas, que brillase [con luz propia]. La cogí del brazo, la arrastré, la empujé al cielo negro y le dije: "es tu momento, nena".
 
Costó, lo reconozco. Fue difícil verla desenvuelta; fue difícil que se redescubriera, que olvidase lo que la rodeaba y disfrutara como pez en el agua. Fue difícil verla vivir su vida sin miedo a fracasar, al ridículo, a ser como era. Pero cuando se miro dentro y vio lo que había, sólo tuvo que aceptarlo para saber que era el momento de sentirse fuerte cada día y luchar por ser uno mismo.
 
Estoy muy orgullosa de ella. Ojalá yo pudiera hacer lo mismo. Pero no estoy segura de ser tan fuerte.
 


Y después de los años no dejó de sorprenderme. La descubrí mintiéndome. Me dijo que no podía contarme el motivo, que era de esos secretos que uno lleva guardado dentro de un baúl con llave y que la llave se ha perdido. Y me dijo que no me preocupase, que ella estaría conmigo siempre aunque no nos viéramos. Me mintió. Ya no la veo por las noches, ya no me hace compañía, sólo estoy yo. Y ahora, con el recuerdo de ella luchando, no sé realmente si soñé que yo era yo, y ella era ella, y en realidad no dejábamos de ser lo mismo.

Para Bea, que escribe de noche, como las lunas. De Isa, que ahora escribe de día porque no para de soñar. Dos lunas que se encuentran pero que en realidad son la misma.

martes, 2 de julio de 2013

Reforma integral

Reformar un piso es como reformarse a uno mismo de una forma consciente: difícil. No consiste en ir montando poco a poco de pequeños detalles algo sino decidir todo antes de tener una base. Uno debe tenerlo todo controlado, debe informarse sobre todo y debe escoger bien, sin equivocarse.
 
Cuando llevas ya un par de meses decidiendo e ideando, cambiando de opinión constantemente, y al final crees que tienes la idea final de tu casa, de tu persona, debes elegir cuando llevarlo a cabo. El momento es importante. Ya has escogido las baldosas, la grifería, los muebles, donde irán los enchufes... y lo que menos te preocupa es de qué color teñirás las paredes. Quieres que empiece ya todo, que se ponga en marcha. Estás preparado para la transformación.
 
Reformar una casa es caro; reformarse a uno mismo es entretenido. No es algo que puedas hacer en unos meses, requiere un período de tiempo mucho más largo y es necesario trabajar en ello día a día. Me gustaría pensar incluso que es posible reformar todo de uno mismo, pero creo que hasta los cimientos de una casa son más tratables.
 
Para ambas cosas... paciencia y buena letra.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Yo y el entorno

A veces sorprende como el tiempo pasa y no hay forma de detenerlo. No le prestas atención pero cuando intentas hacer un resumen los últimos acontecimientos te das cuenta de que ha pasado demasiado rápido. Quizá haya pasado lo debidamente rápido, pero para ti es demasiado.
Eso sucede normalmente cuando estás en equilibrio contigo mismo; cuando no tienes que luchar cada día contra tus miedos, tus preocupaciones; cuando todo parece diseñarse a tu paso para facilitarte el camino.

Por supuesto hay cosas. Pero si intentas tener tus cosas controladas, las demás que te influyen serán llevaderas o te las tomarás de forma distinta, con más tranquilidad. Así que no veo por qué no podemos dejar a un lado primero los problemas de los demás, centrarnos en nosotros mismos y, después, conseguir la armonía con el entorno.
 


Porque cada paso que se da es siempre más fácil si se da con decisión

sábado, 27 de octubre de 2012

El arte de arreglar el mundo

"Luna se hacía mayor. Conforme pasaban los años se daba cuenta que la vida era una constante lucha por muchas cosas; siempre surgían problemas, nunca existía esa estabilidad que había soñado. Ella, con el paso del tiempo había buscado dentro de sí misma y había visto y aceptado cómo era. Y en ese transcurrir del tiempo se había dado cuenta que esas cosas que hacían de su vida una lucha eran en su mayoría externas, no había nada dentro de ella que impidiera que existiera el equilibrio."

"But the fighter still remains" 


sábado, 13 de octubre de 2012

Vuela, vuela...



Es tan reconfortante poder ser uno mismo sin que te importe demasiado qué opinen los demás o si era lo correcto o no... Lo justo para que simplemente tengas un mínimo sentido de la vergüenza pero que a la vez puedas dejarte llevar.


Porque es importante entender que aunque la realidad no sea siempre lo que nosotros esperamos, es importante dejar volar nuestra imaginación para llegar más allá de lo que nunca hubiésemos pensado.

A veces sólo es cuestión de dejar volar a nuestra libélula interior...

miércoles, 13 de junio de 2012

Para todos

A todos nos gusta el cine sea del tipo que sea. Igual que la música, que es algo que si escuchas te puede gustar o no un estilo pero no puedes decir: "No me gusta la música". Por eso os invito a visitar la web de cine de una gran amiga: Seguidlo en Facebook: http://www.facebook.com/ApoteosisVisual Seguidlo en Twitter: @ApoteosisVisual Enjoy!

domingo, 3 de junio de 2012

Matando demonios

Hay momentos en la vida que es necesario desplazarte de aquello que te causa dolor para sentir bienestar. Uno ha de saber decidir qué le aporta algo ahora y qué se lo aportará mañana. No puedo decir que la decisión de huir de lo dañino sea la correcta, pero no tengo ganas de luchar batallas que no me pertenecen: ya tengo suficiente con las mías. Me sentaré a jugar al Diablo 3 y mataré unos cuantos esbirros del demonio y entonces me sentiré bien, llena de espíritu y vitalidad y podré mandar el resto de cosas al lugar donde deberían estar. Porque al final (del día, de lo que sea) me pararé a pensar y realmente estos pequeños momentos de bienestar serán los que merezcan la pena.